23 jun 2008

REFLEXION

El factor Jeremías

Mi nombre es Jeremías y les quiero contar un poco acerca de mi historia... Nací en un pueblito pobre llamado Anatot, cerca de Jerusalén y mi vida transcurría como la de cualquier joven. Era un joven más en este basto mundo. Lucía espinillas nuevas cada semana, como la gran mayoría de mis amigos, mi voz me jugaba malas pasadas en los momentos más importantes (sobretodo cuando intenté charlar con la hija del rey, la Princesa Fiona). Además, como la mayoría de mis amigos, tenía unos pasatiempos favoritos, ¡Mirar MTV. Todo el día echado en el sillón de mi casa, chatear, facebook,Hi5, sonico!

También iba a la “u”, lancé más de alguna piedra sobre los techos de mi población, toqué algún timbre y salí corriendo. También jugaba fútbol, aunque como era el mas gordito del grupo, siempre era el último en ser elegido en el equipo y para remate, me dejaban relegado como portero...

Para nada era el mas famoso de mi “u”, nunca gané nada importante, excepto una vez que gané el premio "flan", que se da a los “nerds” mas reconocidos de mi “u”.

Todo estaba normal, hasta que un día algo pasó, algo tan grande que me sacudió por completo.

Aún recuerdo esa noche, terminaba mi tarea y me vino un sueño, después no tenía claro si estaba dormido o no. De pronto oí una voz fuerte que decía mi nombre - "¡Jeremías!". ¡Que onda! Dije yo, parece que la aspirina de mi Mamá venía con algo raro. - "¡Jeremías!", seguía la voz. ¡Vaya! ¿No se me estarán fundiendo los fusibles? ¡Parece que tengo problemas en el entretecho!

"¡Jeremías! Soy yo, Dios!, Escúchame. Antes de nacer, antes de que estuvieras en la barriga de tu mamá, ya te conocía. Yo tenía un plan para ti mucho antes de que tus padres pensaran en ser novios, amado Jeremías, deseo que seas el portador de mi palabra, mi profeta".

¿Profeta, Dios, Apartado?... haber, haber Señor... parece que te equivocaste de departamento. Yo vivo en el 301, el sacerdote vive en el cuarto piso, en el 404. ¡Además mírame Señor! ¿Te parezco un profeta? Estoy en plena etapa de desarrollo, ni siquiera he terminado la “u”. Mírame Señor, tengo tantas espinillas que parezco un pedazo de turrón.

¡Mira estos frenillos! Ninguna chica quiere besarme por temor a electrocutarse. Además no tengo la edad suficiente para hablar en público, de hecho no hablo bien frente de la gente, incluso hasta el hablar en lenguas me sale enredado. Encima de todo, en mi “u” no toman en serio a los jóvenes, ninguno de ellos está en la carpeta de los grupos de investigación de la facultad.

Una vez al año, la “u” organiza un evento juvenil y ni pensar que algún joven tendría oportunidad de ser ponente (aunque el rector dice que estos eventos son para los jóvenes, en la práctica no veo mucho protagonismo de ellos), pues solo invitan expositores del extranjero. No se Señor, soy un púber, un “teen” y no me expreso con eluoquiencia... perdón, eluquenci... bueno, eso mismo!!!!

Además siempre escucho a esos predicadores famosos que aparecen por TV. y hablan así: "¡Esta noche Dios va a impactar tu vida con un Rhema... repite conmigo Rhema!". ¿Me entiendes Señor? Es más, cuando hablo delante de público, más que un "ungido de Jehová", parezco un "urgido de Jehová", porque me aterra. Para qué decirte que en mi casa no me dan ni pié, ni bola para dar las gracias por los alimentos.

Entonces Dios me dijo: - "No digas eso de que soy muy joven. Tú irás y dirás las cosas que yo te mando. Yo soy el jefe y no me equivoqué en llamarte. Ya se que eres un muchacho, que no tienes la edad suficiente para hablar de temas importantes en público y también se de tus espinillas. Tú no te imaginas cuantos otros en el pasado me han dado argumentos parecidos al tuyo".

"¡Y cierra la boca para que no te entren moscas! Que esto no es tan impresionante como lo que te diré a continuación... Mi pueblo está mal Jeremías, se han olvidado de mí, se han descarriado y muchos de esos líderes y de esos profetas - predicadores, que son adulados por el pueblo no son más que una montonera de mentirosos, que dicen: ´Esto dice el Señor. Cuando Yo nunca les he hablado nada".

"A los reyes, lo único que les interesa es el poder, los sacerdotes buscan solo la comodidad y los buenos diezmos ¡para qué hablar de los profetas! que predican bonito para que se les pague con suculentos dólares".

"Ellos dicen: El señor nos va ha bendecir, viene el avivamiento, es el mejor tiempo que ha pasado Israel, Dios nos dará muchas riquezas... Pero desconocen que ya viene en camino un ejército del norte dispuesto a borrar de la faz de la tierra a Jerusalén y Judá. Para eso te he llamado, pues no quiero realmente la destrucción de mi pueblo, sino que se arrepientan y dejen de confiar en la seguridad que les pueda dar otros reyes y otras fuentes de poder que no sea yo".

Pero Dios, ¿tú sabes lo que me estas pidiendo? - dije yo - ¡Me estás pidiendo que predique lo que nadie quiere escuchar! Desde ahora en adelante ni soñar con que me inviten a los mega eventos en la capital o que llene algún estadio. Dios, me estas pidiendo que sacrifique las posibilidades de terminar mi carrera y que sea conocido.


En tanto Dios me dijo:
"Jeremías, mi niño, yo se y entiendo tus dudas y tus temores, quiero ser honesto contigo y tengo que decirte la verdad. Cada vez que prediques, nadie te va a escuchar, es más, van a ir contra ti, pero no te vencerán, porque cada vez que te critiquen, te escupan, te expulsen de algún lugar, yo estaré contigo y serás como una muralla de bronce, indestructible".

Bueno, Ya han pasado cuarenta años desde aquellos días y así es como comenzó mi llamado. Ha sido muy duro. Pocos son los que me escuchan, los líderes creen que soy un loco, terrorista, talibán, endemoniado. He llorado mucho, ahora de tanto llorar, las lágrimas ya me salen en polvo. He aprendido que para Dios el éxito de un ministerio no está en los números, ni en las estadísticas ni en lo conocido que seas, sino en cuan fiel a su mensaje puedes ser en momentos cuando tienes que transar entre lo que quiere escuchar la gente y lo que Dios dice.

Ya ven, soy el único predicador que la gente pagaría una buena ofrenda para hacerme callar. Incluso una vez le dije a Dios ¡Renuncio! , ya no puedo mas, no predicaré nunca mas tu palabra, maldigo el día en que me elegiste, ahora seré un creyente mas, prefiero calentar bancas y sobarle el lomo a los poderosos que hablar en nombre tuyo.

Mírame, todos a mi edad ya tienen una familia, auto, profesión y yo no tengo casa, ni perro que me ladre, no tengo trono ni reina, ni nadie quién me comprenda.

Pero en tanto dije eso, sentía el brazo compasivo de Dios y que por razones que aún no comprendo bien, él me tomó en cuenta para tan peculiar hazaña. Incluso nunca podría negarme a su palabra, pues es como un fuego que quema mis huesos. Los días de mi juventud han pasado, ya estoy en el atardecer de mis horas. Lo que me preocupa es saber si Dios encontrará en el futuro jóvenes dispuestos a dejarlo todo por Él.

Lo que me preocupa es saber que si Dios te llamara hoy para dejarlo todo y ser fiel a su mensaje ¿pagarías el precio, estarías dispuesto?


Será difícil y duro, pero él nunca dejará huérfano o huérfana a quién está dispuesto a obedecerle.

“Señor, dame la fuerza para hacer lo que no puedo hacer

Dame la sabiduría para saber lo que debo hacer”

Y dame la valentía para hacer lo que nadie quiere hacer



13 jun 2008

LECTURA

El Bambú


No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere
de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio
que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la
semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: "¡Crece!".

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo
trasforma en no apto para impacientes: se siembra la semilla, se
abona, y se riega constantemente. Durante los primeros meses no
sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla
durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador
inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis
semanas, la planta de bambú crece más de 30 metros.

¿Tardó seis semanas crecer? No. La verdad es que se tomó siete
años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete
años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un
complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el
crecimiento que iba a tener después de siete años.

En la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones
rápidas y triunfos apresurados sin entender que el éxito es
simplemente resultado del crecimiento interno, y que éste requiere
tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que
aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente, justo
cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente, que sólo llegan al éxito
aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento
adecuado. De igual manera, es necesario entender que en muchas
ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que
nada está sucediendo, y esto puede ser extremadamente frustrante.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente
creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito,
cuando éste al fin se materialice. El triunfo no es más que un
proceso que lleva tiempo y dedicación. Es un proceso que exige
aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Es un proceso
que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

3 jun 2008

REFLEXION DEL MES

EL IMPACTO DEL AMOR
Dios nos creo con una necesidad insaciable de amor, ausencia de amor llamada “síndrome del rechazo” genera caos, infelicidad y derrota. En el amor se encuentra la salida y es precisamente el amor de Dios, la luz que ilumina el laberinto y nos señala el camino hacia la verdadera felicidad y libertad.

¿Desea comenzar el tratamiento de sanidad integral que Dios le ofrece?

El opera en el terreno de las actitudes y de las disposiciones y cuando estas son incorrectas cierra el paso a la salud. Cuando por el contrario, son correctas nos llevaran al encuentro de la victoria, reflejada en la prosperidad personal y la productividad en beneficio de otros. Es importante apropiarnos de varias verdades fundamentales para que nuestra vida sea totalmente transformada.

1. la seguridad de que somos incondicionalmente amados por Dios y que su amor es lo único verdadero y necesario para nuestra vida.

2. podemos experimentar seguridad de salvación. Juan 3: 16 “porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna”

3. Tenemos la seguridad del perdón de nuestros pecados Romanos 5:10, “porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.”

4. Nos debemos comprometer con el señorío de Jesús, Romanos 7:37, “antes, en todas estas cosas somos más que vencedores, por medio de aquel que nos amó”.











2 jun 2008

LECTURA


Osama Bin Laden






Y vivieron felices y se amaron por siempre...

Bomba! Y solo hay que esperar el conteo de las víc­timas. Nadie sabe en qué momento, ni cómo, menos el por qué, pero sucede.
Los ataques se dan cuando nadie los espera. Son aquellas parejas que de la noche a la mañana se hacen novios. Yo les llamo “las parejas más raras del mundo”. Ya que nadie esperaba que esas rela­ciones se darían nunca. ¿Los has visto?: ¡La gordita con el flaco!, ¡la hermosa con el poco agraciado!, ¡el galán y simpático con la impopular!...

Nunca el terrorista tiene un contacto real con las víctimas. Generalmente mata personas que nunca conoció. Estas relaciones de noviazgos son poco profundas. Se miran, se gustan y después de jurar­se amor por siempre, él le pregunta a ella: Y a todo esto ¿Cómo te llamas?

En los noviazgos Osama Bin Laden, fácilmente po­drás darte cuenta cuando alguien ha tenido una rela­ción de pareja con algún Osama o con alguna Osamita, por varias características que le ocurren a alguno de los dos tortolitos o en el peor de los casos a los dos:


Viven en soledades profundas. Miradas perdidas, secos, demacrados. Parece que les cayó una bomba en­cima.... y también debajo...
Viven como si estuvieran muertos, ¡pero vivos! O sea, muertos viviente. Nada les hace gracia, no hablan, no respiran, no comen, hasta huelen feo. ¡Que curioso, como los muertos!

Siempre están sufriendo. Lloran muy a menudo y tienen constantes depresiones.
Se han perdido el respeto el uno por el otro. Se gritan, se golpean, se pellizcan y luego se hacen una melcocha (melcocha: dícese de una pareja que una vez que han pelea­do se reconcilian a puros abrazos y besos). Para luego seguir peleando.

Ni él ni ella verdaderamente estarán felices ya que él no llegará en un caballo blanco a rescatarla a ella como princesa de las garras del malvado dragón. Sino que lle­gará montado en su tanque de guerra, con una ametra­lladora AK 47, con granadas en su cuerpo y peleará. Na­die sabe por qué pero él peleará. Sería como la película ¡Rocky 20 al ataque!

Generalmente alguno tratará de utilizar palabras de manipulación cuando alguno desea terminar la relación: “Me muero si te vas”, “No podría vivir sin ti”

La pregunta es:

¿Cómo va a morir alguien que ya está muerto?
Aquí sólo hay una solución: O escapas por tu vida o te escampan la vida (escampan: dícese de que puedes morir emocionalmente en la relación).Sana el corazón y busca a alguien que no tenga ningún contacto con la red AlQaeda y de ser posible que hable bien el español.




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DE IMPACTO

Transfórmate
LA PREGUNTA CORRECTA

Hace algunos meses fue lanzada la película Transformers, mientras la veíamos en el cine con mis amigos, vino a mi mente un pensamiento “¿por qué no somos robots?” es decir porque Dios no nos programo desde el principio como a un robot. Tu y yo no somos robots tenemos algo que nos distingue de toda la creación y es que tenemos la capacidad de decidir. Todos los días nos enfrentamos a decisiones, algunas sencillas otras complicadas, el punto es que la vida se nos presentará en forma de decisiones y el éxito depende de si estas decisiones son correctas o incorrectas.

Romanos 12:2 dice “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta”.

Cada vez que nos enfrentamos a una decisión tenemos que respondernos las preguntas que surgen de acuerdo a determinada decisión, si la pregunta es correcta obtendremos la respuesta correcta y si es incorrecta obtendremos respuestas incorrectas y por lo tanto la decisión será incorrecta. Por eso Pablo nos motiva a “renovar nuestra mente” y solo puede ser renovada haciéndonos “La pregunta correcta” cada vez que tomemos una decisión.

Efesios 5:15-17 dice: “Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, vr: 16 aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.
Vr: 17 Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor”.

De este versículo se desprende la pregunta correcta, Pablo dice “no vivan como tontos sino como sabios” hay dos maneras de tomar decisiones como “tontos” (gente que no piensa lo que hace) y como sabios (gente que piensa lo que hace). Entonces:

Para tomar decisiones correctas debo…

HACERME LA PREGUNTA CORRECTA

Frente a las decisiones que tenemos que tomar las preguntas incorrectas más comunes son: ¿es esto bueno o malo? o ¿hasta donde puedo llegar sin pecar? Estas preguntas sencillamente nos llevan a tomar decisiones correctas porque son preguntas incorrectas, para tomar decisiones sabias la pregunta que tenemos que respondernos es:

¿QUÉ ES LO MAS SABIO A HACER?

Si sabes responder a esta pregunta tomarás decisiones sabias en cualquier área de tu vida. Hazte esta pregunta en tres formas:
¿Con respecto a mi pasado que es lo mas sabio a hacer?, ¿con base a mis circunstancias actuales que es lo mas sabio a hacer? Y ¿con respecto a mis sueños futuros que es lo mas sabio a hacer?
Tú y yo tenemos un pasado que de una u otra forma nos ha dado experiencias para tomar decisiones, aprovecha esas experiencias. Por ejemplo: si alguien ha tenido problemas con el alcohol y después de un juego de fútbol sus amigos van a celebrar y toman Cerveza. ¿Qué es lo más sabio a hacer para esta persona con respecto a su pasado? La respuesta es que no vaya con sus amigos, la pregunta no es si es bueno o malo que vaya con ellos, para el lo mas sabio es que no vaya porque su pasado le da la respuesta, también tenemos circunstancias presentes en las que en algún tiempo determinado de nuestra vida no podemos tomar algunas decisiones, por ejemplo: casarse, iniciar un negocio etc. Evalúa que es lo más sabio a hacer con respecto a tu presente. Y por ultimo tenemos sueños por alcanzar y un futuro del que depende de las decisiones que tomemos Hoy. Así que hazte la pregunta correcta en estas tres áreas y empezaras a tomar mejores decisiones en tu vida cada vez mejor.